Hoy cuando vi la cadena presidencial me dio tanta arrechera
que me dije “tengo que escribir de esto”, pero ahora que estoy frente al
teclado siento que la frustración me está ganando la partida.
El contraste entre una madre llorando la muerte de su hija y
un presidente bailando me pareció sencillamente chocante, tanto, que lo único que
alcancé a decir fue: “¡¡¡coño de tu madre Nicolás Maduro, maldito seas, que
arrechera!!!”.
Me siento ahogado, así que escribiré como me salga, sin
formalismos, sin orden y tal vez hasta sin concordancia.
Yo quiero que alguien me explique… ¿Acaso los muertos de un
lado duelen más que los de otro? ¿Acaso los muertos de este lado de la acera no
merecen ni siquiera un poquito de respeto?
Durante dos horas de cadena, y varios días consecutivos, la
basura que tenemos como presidente mostró autobuses con vidrios rotos, con
videos y demás yerbas, pero ha descartado absolutamente todos los videos y todas
pruebas que señalan a los culpables de las muertes de los estudiantes de oposición, y las pocas menciones sobre
los fallecidos han sido burlescas y por encimita. Me gustaria preguntarle a la basura andante... ¿Acaso un autobús duele más
que una persona? ¡MALDITO!
Supongamos que realmente son unos “guarimberos que tiran
piedras manipulados por un sector de la oposición”… ¿Acaso no merecerían justicia
igual? ¿O es que acaso se justifica que se respondan piedras con balas?
Aquí los colectivos hacen lo que se les pega su regalada
gana, pasan todas las noches disparándole a los edificios, pero para eso sí
está bien, que un estudiante tire una piedra para pedir reivindicaciones es un
acto terrorista, pero que un maldito en una moto o un maldito uniformado (que a
final de cuentas es la misma mierda, son malandros los dos) le dispare a un
inocente o le dispare a un edificio donde hay gente ejerciendo su LEGITIMO
DERECHO A LA PROTESTA eso es correcto, eso se es un acto de heroísmo.
Tal vez estará tratando de tapar la realidad, de darle poca
importancia a lo que está pasando con esas cadenas llenas de “alegría y gente
de paz” y honestamente no sé qué pensaran los demás, pero a mí me dio asco, me
pareció una falta de respeto, me pareció que él y todo el que participo en el circo
que se montó hoy estaban celebrando y gozando la muerte de inocentes.
No creo en Dios, más de una vez la vida me ha demostrado que
no existe, pero si existe, ojalá le cobre con intereses la burla y la falta de respeto…
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